De toda la tormenta mediática desatada por la entrevista televisada del príncipe Harry y su esposa Meghan Markle, lo que más le llamó la atención a la joven londinense Binta Barr fue que la familia real hubiera discutido el color de piel de su hijo antes del nacimiento, consigna en un despacho la agencia Reuters.
Meghan, cuya madre es negra y su padre blanco, dijo que cuando estaba embarazada de Archie, hubo “preocupaciones y conversaciones” sobre cuán oscura sería la piel de su hijo.
“Eso fue doloroso para ser honesta, especialmente porque yo también soy negra", dijo Barr cuando le preguntaron su reacción a la entrevista de Meghan con Oprah Winfrey, que se emitió el domingo en Estados Unidos.
El tema del racismo y qué parte puede haber jugado en la lucha de Meghan con la familia de su esposo y con la vida en el ojo público es algo que divide a la sociedad británica.
En un extremo del espectro, muchos británicos, especialmente en la comunidad negra y en grupos etarios más jóvenes, empatizan con Meghan y la ven como una víctima de actitudes racistas en medios y hasta en el entorno de la realeza.
“Como una mujer negra no lo tuvo muy fácil dentro de la familia real y los periódicos no fueron exactamente amigables”, dijo la fotógrafa Karen Louise, de 37 años. Y agregó que la cobertura mediática de Kate Middleton, la esposa del hermano mayor de Harry, el príncipe William, mostraba un doble estándar.
En el otro extremo, otros británicos, especialmente gente blanca mayor, dicen que las quejas de Meghan son infundadas e indignas, y que debería mostrar más respeto por la institución en la que se casó.
Entre quienes sostienen esa postura está Piers Morgan, el belicoso presentador británico de televisión que perdió su empleo por sus ataques a Meghan, a quien llama “la Princesa Pino cho”.
Morgan, de 55 años, dejó “Good Morning Britain” de ITV, el martes, después de la fuerte reacción por sus comentarios sobre la entrevista en la que reveló que había tenido ganas de suicidarse mientras vivía como miembro de la realeza, en Gran Bretaña.
“El lunes dije que no le creía a Meghan Markle en su entrevista con Oprah. He tenido tiempo para reflexionar y todavía no le creo. Si ustedes lo hicieron, OK”, insistio ayer Morgan en su cuenta de Twitter Morgan”.